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una mujer musulmana y un policía tratan de ayudar a uno de los heridos en la rambla/foto: el periódico de catalunya

Tristeza y resistencia en La Rambla

El ataque terrorista en Barcelona apunta al corazón de una ciudad cosmopolita y emblemática, que además alberga rasgos que el extremismo de ISIS desprecia.

Publicado: 2017-08-20

ISIS ha golpeado, el pasado jueves 17/8, la legendaria Rambla de Barcelona, ese maravilloso lugar donde conviven magníficos restaurantes y bares; donde hay innumerables stands que venden flores, postales, souvenirs. Donde se apostan personajes inolvidables, como ese hombre barbudo y de sombrero, que vendía sus poemas escritos en delicadas tarjetas de color melón; como una veterana bailaora que danzaba ayudada por un viejo megáfono.  

Como los incontables mimos, estatuas vivientes y cantantes. O como ese lustrabotas a la limeña, de origen peruano, que allá por el 2002 era, según recuerdo, el único que ejercía ese oficio en toda la ciudad, al punto que la gente lo miraba extrañada. Allí, en ese territorio tan vital y estimulante, tan libre y delicioso, ha entrado una furgoneta para matar a mansalva, para sembrar el pánico y clavar una estaca en el corazón catalán.

En medio del dolor inconmensurable -para quienes vivimos alguna vez allá, para quienes la conocen y para sus habitantes actuales-, es menester sacar fuerzas del pesar espiritual y preguntarse por qué se ha dado allí este golpe brutal. No es casual, en modo alguno, no fue digitado por una tenebrosa ruleta de la muerte; responde, hasta donde alcanzo a atisbarlo, a ciertas lógicas propias de una lucha concebida sin compasión.

A nivel político, por ejemplo, no debe perderse de vista que España forma parte de la Coalición Internacional de más de 60 países que ataca a ISIS en los territorios que aún controla en Siria e Irak. No es gran protagonista, pero está allí, con 425 efectivos que instruyen a las tropas oficiales iraquíes. También participa en misiones militares en el África, concretamente en Mali, donde hay una importante presencia yihadista.

El dato es relevante porque, ya antes, parece haber sido lo que gatilló los atentados en Francia, Alemania y el Reino Unido, que también son parte de ese colectivo conformado para enfrentar a las huestes del ‘Califa’ Al Bagdhadí. Aun cuando las tropas españolas no sean las más grandes, ni las que despliegan armas de gran calado, el país es un objetivo militar. Sin embargo, hay algo más y quizás más crucial.

Para ISIS, que busca la re-instauración del Califato (gobernado por el Califa, que es el sucesor de Mahoma), España es ‘Al Andalus’, un territorio perdido hacia fines del siglo XV, cuando se produce la llamada ‘Reconquista’. Puede parecer delirante, pero a los ojos del extremismo yihadista esa es una herida histórica que no cierra, pues significó el comienzo del declive del Islam. No hay que ser el Cid Campeador para entenderlo.

Incluso en un documento reciente de ISIS se hace una referencia dolida a la Batalla de las Navas de Tolosa, ocurrida en 1212, donde tropas españolas y portuguesas se enfrentaron al califa Muhammad an-Nasir. Si no asumimos que la memoria histórica de los extremistas islámicos llega hasta esos tiempos, probablemente no estamos siendo capaces de comprender a qué o a quiénes nos estamos enfrentando en el hoy.

El otro factor que no resulta irrelevante, y que si se leen los documentos de ISIS, puede tener una incidencia es justamente lo que significa Barcelona como ciudad. Como saben quienes la han pisado y disfrutado, es una ciudad liberal en términos sociales, poblada, entre otras cosas, de locales donde se presentan espectáculos de sexo. O donde el propio municipio promueve un famoso Festival de Cine Erótico denominado FICEB.

Más aún: las primeras imágenes de la furgoneta que mataba sin piedad fueron tomadas por alguien que estaba en el Museo Erótico de Barcelona, que queda en La Rambla. Por supuesto, esos lugares o eventos también escandalizan a católicos o evangélicos ultra conservadores, pero en el imaginario de un yihadista pueden significar una afrenta a lo que fue Al-Andalus. Peor todavía si hay un local de sexo llamado ‘Bagdad’.

A la vez, la ciudad es de las más cosmopolitas que hay en el mundo entero, abierta y tolerante, a pesar de que eso se discute continuamente (en estos días justo había controversia por la cantidad enorme de turistas que llega). Gracias a esa apertura, hay muchos musulmanes viviendo allí y en toda Cataluña. Provenientes no solo del mundo árabe sino, además, de Pakistán o del África Subsahariana. Se ve en calles y tiendas.

Algunos de ellos –una minoría, pero actuante y agresiva- se habrían radicalizado. Según ha informado El País, antes del atentado se habían realizado 10 intervenciones en busca de extremistas yihadistas. Lo más alarmante, sin embargo, es que no parece ya necesario que algunos de ellos vayan y vuelvan del Califato instaurado informalmente por ISIS (en Siria e Irak) para que decidan actuar por cuenta propia y con fines criminales.

El mayor sospechoso al momento sería Younes Abouyaaqoub, quien vivía de manera aparentemente tranquila en la ciudad de Ripoll (Girona, Cataluña). No está claro si tuvo contacto directo con los líderes de ISIS, o si todo fue a partir de contactos por vía on line, una posibilidad terrible porque vuelve más incontrolable la captación y actuación de personas que se sienten llamadas a ejercer estos actos de guerra repudiables.

Incluso podría ser posible que este tipo de personas ya no sean únicamente ‘lobos solitarios’. Podrían estar formando grupos autónomos, con lo que la amenaza de ISIS toma otro giro, se mantiene y no tiene que ver necesariamente con la existencia o no de un territorio llamado Califato. Bastaría con que se siga expandiendo mediantes células repartidas en varias partes del mundo, tal como lo hacía y lo hace Al Qaeda.

Barcelona hoy sufre, se asusta, pero no se rendirá. Los catalanes y los españoles que se concentraron ayer en Plaza Catalunya han gritado “!No tenim por!” (“!No tenemos miedo!”), un lema que simboliza la resistencia, la libertad, el coraje para superar este trance. Esta ciudad, y esta comunidad ibérica, tienen suficientes recursos morales, culturales y creativos, como para retroceder ante una locura cerrada y sin horizonte.

Como escribía E.J.Malinowski, el poeta barbudo de La Rambla, se puede convertir “en un fuego de amor multiplicado tan necesario, como haber nacido”, para contrarrestar el fuego o el odio de los que han desprovisto al Islam de su vena compasiva, y están dispuestos a incendiar cualquier deseo de vivir sin sujetarse a una utopía violenta. !Visca Cataluña!


Escrito por

Ramiro Escobar

Periodista. Especializado en temas internacionales y ambientales.


Publicado en

Kaleidospropio

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